24 Jul Cómo investigar a tu Cliente Objetivo
A veces dejo de ser Natalia para transformarme en Sherlock Holmes. Y es que, hacer una investigación minuciosa de mi cliente objetivo antes de lanzar un producto, un servicio o escribir los textos de una web, es imprescindible para lograr buenos resultados.
Así que, si me preguntas, te diré que sí, que tú también deberías saber como hacer una investigación completa de tu cliente. “Elemental mi querido Watson”.
¿Y por qué debes conocer tan bien a tu cliente como conoces tu producto o servicio?
Conocerás los problemas y deseos de este que le motivarán a comprar tu producto o servicio. ¿Cuál es la situación en la que se encuentran y que tu producto o servicio resuelve?
Sabrás el lenguaje que utiliza y cómo se expresa.
Descubrirás su temperatura y nivel de consciencia.
Averiguarás datos demográficos y socioeconómicos.
Podrás conocer las objeciones que tiene a la hora de comprar un producto o contratar un servicio como el tuyo.
Conocerás el tipo de páginas web que visita y las redes sociales que utiliza.
Incluso llegarás a descubrir sus gustos, valores, rutinas o ciertos rasgos de su personalidad.
Y la razón principal por la que necesitas conocer todo esto y mucho más de tu cliente ideal es porque toda esa información te ayudará a crear una estrategia de marketing acertada y unos textos persuasivos que emocionen a tu cliente y le guíen hacia la venta. Porque todo esto, sin duda, multiplicará las conversiones de tu sitio web.
Ahora que ya te tengo convencido de lo vital que es esta investigación para ganar más dineritos con tu negocio, o hacérselos ganar a tu cliente, quiero contarte de dónde puedes sacar toda esa información que tanto necesitas para conocer a tu cliente tan bien como si vivieras con él, esas fuentes de investigación que harán tu tarea más sencilla.
¿Es obvio? Puede que sí, pero oye, yo lo pongo porque siempre es el primer paso de mi investigación.
Aquí comienza la exploración de páginas web (incluidas las de tu competencia) y artículos de blogs acerca del sector en el que vas a trabajar. En los comentarios de los artículos encontrarás mucha información de valor sobre los clientes.
Por ejemplo, si voy a comenzar a trabajar para una peluquería canina, buscaré páginas de la competencia, de veterinarios, blogs acerca del cuidado de mascotas…

2. Tu propia experiencia.
Si tienes opción de probar el producto o servicio en cuestión, pruébalo. Nada mejor que experimentar en primera persona cuál ha sido tu experiencia utilizando un producto o servicio determinado.
Yo tengo dos perritas: Penny y Molly, y si comenzase a trabajar para la peluquería canina de la que hablamos, lo mejor que podría hacer sería llevarlas allí o a un local en el que se ofreciera el mismo servicio.
Ya sé lo que estás pensando, que esto lo podemos hacer con servicios o productos con un precio económico… Pues sí, esa es la pena. Pero si se da el caso, te lo recomiendo sobremanera.
3. Amazon.
Si existen libros sobre el tema, siempre acudo a Amazon para leer de principio a fin todas y cada una de sus reseñas.
Si volvemos al ejemplo anterior de la peluquería canina, comenzaré una búsqueda de libros que traten sobre perretes y sus cuidados. Es más, incluso leeré alguno que me parezca especialmente interesante.
En caso de que tu investigación sea para la venta de un producto que ya existe, o si existiera uno parecido, lee directamente las reseñas de estos productos similares.
También podemos consultar e-commerce como Aliexpress, Temu o Shein en los que, por norma general, los clientes suelen dejar reseñas de sus compras.


4. Redes Sociales.
Una buena fuente de información para conocer de manera más concienzuda a nuestro cliente ideal son las redes sociales. Estas te dan la oportunidad de conocer a aquellas personas que siguen a cuentas que ofrecen productos o servicios similares al tuyo o del mismo sector.
Aquí te va a tocar leer muchos comentarios, pero seguro que encuentras mucha información valiosa.
5. Encuestas a tus clientes (o a los clientes de tu cliente).
Si cuentas con una base de datos de clientes actuales o suscriptores a una newsletter, envíales un cuestionario y pregunta sobre aquello que necesitas saber. Y recuerda dar prioridad en estos a las preguntas abiertas.
Puedes ayudarte de herramientas como Typeform o Google Forms.


6. Foros.
Tenemos la suerte de que existen foros online de casi cualquier sector y tema, así que aprovéchalo para conocer mejor a tu cliente objetivo: ¿de qué se queja?, ¿qué le frustra?, ¿cuál es su opinión acerca de un tema o producto determinado?, ¿y sus recomendaciones?…
7. Alertas de Google.
Activa las alertas de Google que hagan referencia al sector, al servicio o al tema sobre el que vas a trabajar.
8. Google Analytics.
Si tu cliente tiene cuenta de Google Analytics, estás de enhorabuena, ya que contarás con una cantidad de datos reales y objetivos sobre los usuarios y clientes que interactúan con la web y cómo lo hacen. Así que, pídele acceso y echa unas horas analizando datos relevantes para tu proyecto.
Si hablamos de un proyecto personal y ya tienes tu web, no dejes pasar más tiempo sin crear una cuenta de Analytics si aún no la tienes.


9. ChatGPT.
También puedes hacer preguntar a una inteligencia artificial tipo ChatGPT para tratar de conocer mejor a tu cliente objetivo, ¡pero ojo! No te fíes a pies juntillas de las respuestas que te de ChatGPT, contrasta toda la información y saca tus propias conclusiones.
A mí me gusta utilizar esta herramienta como un plus una vez que ya he realizado una investigación concienzuda del cliente, porque hay veces en las que me da ciertas sugerencias de valor.
Recuerda que solo si conoces a tu cliente objetivo tan bien como conoces tu propio producto o servicio serás capaz de vender, porque como suele decirse en marketing: “si tu cliente objetivo es todo el mundo, es como si no lo fuera nadie”.
Y ahora cuéntame: ¿utilizas alguna otra fuente de información que te ayude a conocer mejor a tu cliente ideal? Porque si es así, estaré encantada de añadirla a mi lista.
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