24 Jul 9 Maneras de identificar a un Cliente Tóxico para huir de él
El otro día hablaba con un amigo que también es emprendedor sobre clientes tóxicos. Por desgracia, a todos nos ha tocado lidiar con este tipo de clientes alguna vez, pero con el tiempo aprendes a identificarlos. Y créeme, esto es algo que te facilita mucho la vida, sobre todo si eres freelance y tienes la posibilidad de no trabajar con él.
Y sí, es dinero que dejas de ganar, pero como siempre dice mi hermano: “Es mejor comer poco pero cagarlo a gusto”.
Si después de este dicho de mal gusto (pero que define la situación a la perfección), no te has ido, me gustaría darte algunas pistas para que la próxima vez que te encuentres con un cliente tóxico ante ti, sepas reconocerlo.
2. Como cliente tóxico pro, lo necesita todo para ayer.
Sería genial que esta clase de clientes comprendiera el trabajo que existe detrás de un proyecto y que hacer las cosas en condiciones lleva tiempo, pero no. El cliente tóxico tiene prisa, y no solo eso, sino que en ocasiones te amenazará con acudir a otro profesional del sector que sea más rápido.
3. No se implica en su propio proyecto.
Esto se resume en lo siguiente: si necesitas que te envíe cierta información, te responda a un correo o revise un trabajo, pueden pasar semanas o meses hasta que vuelvas a saber de él.
Habrá ocasiones en las que se disculpe cuando regrese a tu vida, pero no siempre será así. De hecho, puede que el cliente del que llevas media vida sin saber regrese con prisas, convirtiéndose en el cliente que lo necesita todo para ayer.
4. Te habla mal.
Normalmente se debe a que este tipo de personas cree que por el mero hecho de pagarte, puede hacerlo.
En ningún caso toleres esto, párale los pies de buenas maneras (nunca poniéndote a su nivel) y explícale que esperas que te trate con la misma educación y respeto con los que tú lo haces.
5. No valora tu trabajo.
Puede que suelte comentarios del tipo: “esto lo puede hacer mi sobrino, que entiende mucho de [inserta aquí tu sector]”.
6. Un cliente tóxico experimentado se hace el remolón a la hora de pagar.
Cuando empecé a trabajar como freelance, lo pasaba fatal cuando tenía que decirle a algún cliente que me pagara. Juro que pasaba yo más vergüenza al pedirlo que ellos al no pagar por un servicio que ya estaba más que terminado hacía tiempo.
Con el paso del tiempo, la vergüenza ha desaparecido. Ahora no tengo ningún problema en escribir a estos clientes para recordarles la cantidad que me deben y en concepto de qué servicio, y las veces que haga falta.
7. Te llama cualquier día y a cualquier hora.
No importa si es lunes a las once de la noche o domingo a las ocho de la mañana. El cliente tóxico no cree que tú debas descansar. Él tiene una duda que necesita ser resuelta ipso facto.
8. Te hace saber que conoce tu propio trabajo mejor que tú.
Seguro que si esto te ha ocurrido te habrás planteado lo siguiente: Si sabes tanto sobre mi trabajo… ¿por qué recurres a mí? Incógnitas de la vida.
Evidentemente, nuestro cliente tóxico y experto en el campo no lo es tan experto como cree. Mi experiencia me dice que es mejor evitar trabajar con este tipo de personas, ya que suelen imponer su manera de hacer las cosas a pesar de que les aconsejes lo contrario y luego te culpan si los resultados no son buenos.
9. Todo cliente tóxico que se precie no parará de pedir cambios y añadir extras que no se contemplan en el presupuesto inicial.
Pero claro, no osarás cobrarle por unos cuantos cambios y acciones adicionales de nada… De hecho, una vez llegaron a decirme que si lo hacía gratis, yo era la que salía ganando, porque con su proyecto iba a aprender mucho.
Visto esto podemos afirmar con rotundidad que el cliente NO siempre tiene la razón.
Afortunadamente, la mayoría de clientes con los que tendrás la suerte de trabajar no serán así. Si no, estaríamos listos…
Sin embargo, me juego el cuello a que has vivido alguna de las situaciones que hemos comentado anteriormente al menos una vez.
¿Mi consejo? Si has tenido la suerte de identificar rápido a este tipo de cliente y prefieres no trabajar con él (por aquello de pensar en tu salud mental), dile que quizá no seas la persona adecuada para hacerlo. Explícale sin tapujos, pero de manera educada, las razones que te han llevado a pensar eso.
Y como soy un poco cotilla, me encantaría que me contases alguna situación que has vivido con alguno de tus clientes y que te dejó sin palabras. Así podemos reírnos o indignarnos juntos.
Jessika
Posted at 14:55h, 13 octubre👌Todo el contenido que describes es la pura verdad. El trabajo es aprender a identificarlos y saber decir NO a tiempo.
Fer Población
Posted at 15:08h, 13 octubreDebería haber algo tipo tripadvisor de clientes!! Con puntuaciones, comentarios…